Natalicio de Cervantes: 479 años del autor del Quijote
Por: Herman W. Martínez Ch.
Este fin de semana de octubre, el mundo de las letras celebra el natalicio de Cervantes. Miguel de Cervantes Saavedra nació hace 479 años. Es el autor de Don Quijote de La Mancha, de las Novelas Ejemplares y del Viaje del Parnaso, entre otras obras.
Un pretexto para leer a Cervantes
Este aniversario es un buen pretexto para leerlo o releerlo. Además, llega en un momento oportuno. Con la divulgación de las Pruebas Pisa se discute mucho sobre la “baja lectura” de una mayoría de colombianos. Por eso planteo una hipótesis, para debatirla en otra ocasión: hoy los colombianos no leen menos, sino más.

La fiebre lectora de Cervantes y el WhatsApp
A Cervantes le apasionaba leer desde la infancia. Él mismo cuenta, en el capítulo IX del Quijote, que leía hasta los papeles rotos recogidos en las calles. De modo parecido, una gran mayoría de colombianos lee hoy las palabras rotas y las frases fragmentadas de WhatsApp. Sin embargo, esto no significa que lean, ni escriban, mejor. Entonces, ¿cómo contagiarnos de la fiebre lectora de Cervantes?
¿Necesitamos un Siglo de Oro propio?
Quizás necesitemos nuestro propio “Siglo de Oro”. En España, Cervantes fue un puente entre los valores literarios del Renacimiento y los principios expresivos del Barroco. Además, sobresalió en formas literarias como el soneto.
Ahora bien, si construimos nuestro Siglo de Oro, debemos prevenir un riesgo. Nuestra economía ilegal del oro, impulsada hoy por nuevas “locomotoras”, no puede correr la suerte del oro de la Conquista Española. Así lo denunció Quevedo, otro autor renacentista y barroco:
“…Nace en las Indias honrado,
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España,
y es en Génova enterrado…”F. Quevedo y Villegas, 1603
Cervantes, el poeta que quiso ser
La mención del soneto no está fuera de lugar. Antes que dramaturgo, comediógrafo o novelista, Cervantes ambicionó ser reconocido como poeta. Participó en certámenes literarios de prestigio y fue condecorado como autor de sonetos. Sin embargo, la historia lo reconoce como un clásico pionero de la novela, y no como creador de versos. Él mismo lo admitió, con ironía y desenfado, en el Viaje del Parnaso:
“Yo, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo,
quisiera despachar a la estafeta
mi alma, o por los aires, y ponella
sobre las cumbres del nombrado Oeta…”Capítulo primero del Viaje del Parnaso
El soneto al túmulo de Felipe II
Con todo, entre sus sonetos el más famoso es el escrito para el monumento funerario de Felipe II. Se destaca por su ironía y su sátira política. Además, sobresale por una innovación: el estrambote. Es una forma inesperada de cerrar el soneto, que añade dos o tres versos a los 14 tradicionales.
Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla
«¡Voto a Dios que me espanta esta grandeza
y que diera un doblón por describilla!
Porque ¿a quién no sorprende y maravilla
esta máquina insigne, esta riqueza?
»Por Jesucristo vivo, cada pieza
vale más de un millón, y que es mancilla
que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla!,
Roma triunfante en ánimo y nobleza.
»Apostaré que el ánima del muerto,
por gozar este sitio, hoy ha dejado
la gloria donde vive eternamente».
Esto oyó un valentón y dijo: «Es cierto
cuanto dice voacé, seor soldado,
y el que dijere lo contrario miente».
Y luego, in continente,
caló el chapeo, requirió la espada,
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.
Miguel de Cervantes y Saavedra, 1598
Cervantes habló y escribió de este soneto continuamente. Además, siempre se sintió orgulloso de él, como de uno de sus textos mejor logrados.
Leer y escribir más y mejor
Nuestra aspiración cultural es clara. Más allá del natalicio de Cervantes, queremos seguir tratando el conjunto de su obra y su influjo perenne sobre nuestra cultura y nuestro idioma. Por lo tanto, este aniversario debe ser un estímulo, un acicate y un desafío. Debemos leer y escribir más y mejor sobre los clásicos de nuestro idioma, la auténtica patria supranacional de las ciudadanías activas.
Bogotá, octubre 9 de 2026




